scroll down arrow

Conoce a Angela

Yo pertenezco a la ciudad de Denver. Como muchos de los estudiantes a los cuales enseñe, esta ciudad fue el primer lugar que llamamos hogar. Yo hago lo que hago por la labor de mi familia. Compartimos una casa pequeña con mis papas, hermanos, primos, abuelos, y ocho tios. En esta convivencia diaria, uno aprende la importancia de apoyarse unos a otros. El suroeste de Denver me hace pensar en oportunidad. Mis papás, Miguel y Angélica, firmaron el contrato de compra para ser dueños de su primera casa en el vecindario de Athmar Park el dia que cumpli 10 años. Estaban tan orgullosos de haber logrado el sueño Americano después de haber inmigrado desde México. Yo tengo raíces profundas en el Distrito 2.

Yo le debo al suroeste de Denver la base de quien soy. Me deslice en la nieve en Ruby Hill con mis hermanos Héctor y Nicole y disfrute muchas horas de lectura en la biblioteca de Athmar. Pase los domingos en la iglesia de San Cayetano con mi familia. Hasta fui distinguida con el premio de Mile High Scholar en el quinto grado en la escuela Charles M. Schenck (CMS). Tengo una conexión especial con el Distrito 2. A través de mi vida, siempre he gravitado de regreso a mi comunidad, mi familia.

A través de mi carrera en las escuelas publicas, asistir a la universidad para terminar una carrera resultó ser mi meta principal. Mis papás me enseñaron que yo podía lograr lo que me propusiera si hacia lo mejor que podía. También enfrente varias de las mismas barreras que los estudiantes en el Distrito 2 enfrentan ahora. Yo recibí almuerzo a precio reducido o gratis, aprendí Ingles como segundo idioma, y no sabía cómo aplicar a la universidad. Afortunadamente, tuve varios maestros que me enseñaron el camino.

La universidad me enseño como solucionar problemas para mejorar mi comunidad. Conseguí mi licenciatura en ciencias políticas en Colorado College. Asistir a la universidad fue mi manera de honrar los sacrificios y lucha de mis padres. Pague por mi educación con becas, tres diferentes trabajos, y préstamos estudiantiles. Cuando mire a mi alrededor, me di cuenta que no había ningún otro compañero del suroeste de Denver. Fue cuando decidí que necesitaba ser una maestra.

En el 2011, coordine una visita al Colorado College para mis estudiantes. Yo quería que ellos vieran lo que era posible. Enseñe lectura para estudiantes hispanoparlantes de segundo y tercer grado (ELA-S) en las Escuelas Públicas de Denver. A la vez que estaba enseñando, recibí mi maestría en Currículo e Instrucción en la Universidad de Colorado-Denver. Durante mis años como maestra, mis estudiantes avanzaron más de lo que típicamente avanzan en un año. Trabaje con los padres de familia enseñándoles cómo apoyar el aprendizaje de sus niños en casa. Cada uno de los padres compartió conmigo su deseo de que sus ninos terminaran una carrera.

Pero, el reporte de A+ Colorado, “Ya Basta,” mostró que sólo uno de cada diez estudiantes en el suroeste de Denver va ir a la universidad y graduarse. Esto es inaceptable. Por eso me cambie a trabajar como organizadora de la comunidad con Juntos Colorado. Ahí entrene a equipos de padres de familia y laicos en las iglesias. Juntos, logramos el cambio que queríamos ver en nuestra ciudad. Logramos mejorar opciones del transporte escolar para alumnos, mejoramos las relaciones entre policía y comunidades inmigrantes. Y luchamos en el capitolio por el derecho a tener licencias de conducir y normas educativas fuertes. Pero la lucha continúa.

Como maestra, yo vi que no todos los estudiantes tienen la misma oportunidad para estar preparados para la universidad o una carrera. Como organizadora, he aprendido que el poder centrado en la comunidad asegura progreso sustentable. Las escuelas deben preparar los alumnos con las bases académicas y sociales necesarias para ser exitosos. Yo tengo la experiencia y ganas para lograrlo como Directora representando el Distrito 2 en la Mesa Directiva de las Escuelas Públicas de Denver.